El carburador del coche y sus fallas

El carburador suele ser considerado como uno de los elementos de mayor cuidado, además de problemático o difícil de entender por la complejidad de su funcionamiento interno, es por ello que a muchos mecánicos no les gusta o no se atreven a repararlo. No obstante, el dueño o usuario sí podría conocer un poco sobre sus fallas comunes y de esa manera saber el nivel de gravedad de la avería al identificarla.

Las reparaciones de este elemento consisten frecuentemente en cambios de piezas por desgaste, limpiezas, y en el peor de los casos sustitución total del carburador. A pesar de que le parezca sencillo estas tareas deben ser realizadas por alguien profesional en la materia.

Averías comunes

Fallas con el arranque en frío: podrían generarse por un estrangulador que no cierre o no lo haga por completo. Entre las probables causas están: que sea el resorte de detección de calor bimetálico (el cual se localiza en la carcasa del elemento antes mencionado y es quien abre y cierra la placa del mismo), que la bobina de calentamiento esté quemada, o que el elevador de calor se encuentre suelto o tapado con óxido. En ocasiones, otras averías pueden confundirse con las fallas del carburador.

Fallas de arranque en caliente: esta situación es muy poco probable, sin embargo, casi siempre se le adjudica dicha avería al carburador. En sí se presenta un aumento abrupto de la temperatura en los alrededores del elemento en cuestión, por ello sustituirlo no solucionaría nada, por no ser él quien causa el calor. Revise en su lugar las líneas de combustible, los cables de la batería y el módulo de encendido.

Estancamiento: sucede por varias razones. Por lo general, el carburador tendrá que ser reconstruido en el caso de que: existan fugas internas de aire, se pegue la válvula de aguja o los pasajes de medición, las purgas de aire se ensucien o tapen. Habría que reemplazarlo si se desgastan en exceso los ejes o si se deforma o daña la caja del carburador.

Inundación: puede ocurrir si entra suciedad por medio de la válvula de aguja impidiéndole cerrar por completo. De ocurrir, no se podría detener el flujo de combustible que llega a dicha área, se rebosaría el tazón y se colaría por las rejillas de ventilación del carburador. Una circunstancia como esta es muy peligrosa, ya que se corre el riesgo de que se incendie el coche si el derrame cae sobre el motor caliente.

El carburador es un elemento caro de reemplazar y difícil de reconstruir, más no imposible. Para que su presupuesto no se vea tan fuertemente afectado visite piezasdesegundamano.es, donde le facilitan la búsqueda al poder resumirla por provincia o por marca. Por otra parte, también puede completar el formulario con las especificaciones de lo requerido y esperar a que le contacten, lo cual no tarda mucho y solo necesitará de unos cuantos clics.